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Unas veces Benedetti, otras yo.

Unas veces me siento como una jacaranda astillada

y en otras, como un colibrí enamorado.

Unas veces me siento intoxicada por la peste

y en otras como una hermosa criatura de llanto.

Uno a veces es la muerte misma desvaneciéndose

y otras veces la dulce niebla rozando la soledad de un abedul

pero hoy, me siento como un quetzal enjaulado

porque a nosotros, los animales libres

cuando nos encierran,

nos crecen las alas.

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Purificando mi ser

Invoco a los espíritus ancestrales

como una felina me reflejo en

el espejo con quetzales sobre el cabello

la libertad llama libertad

brujas con pócimas de poderes y los murciélagos

se esfuman en mi presencia y

florecen nubes de sueños en mi sexo

apuñalo tus comentarios hirientes

desnuda ante todos, como ser natural enviado

por las raíces de la madre tierra y creo un encuentro con

mi amor hacia mí, levito mientras por mi

cuerpo chorreo agua producto de mi escencia

introduzco los dedos en mi galaxia y saco,

con dolor los complejos, les paso la lengua

lleno de estrellas mi vientre, soy diversa,

soy amor, soy placer, soy aceptación,

soy visibilidad, soy libre; me alimento del baile

de la pertenencia de mi propio territorio

mis sentidos son las ramas de los árboles que se mueven

con el calor del frío, mismo que atrapa mi felicidad

me siento fuerte como la luz reflejada en mis ojos, soy la recuperación de

un cuerpo imperfecto pero amado, dejo que

el vuelo de los pájaros lo acaricien hasta adentrarme

en un éxtasis exquisito y ya no soy pequeña ni insignificante

también disfruto, también me libero y es en este punto

en el que saboreo la dulzura del aire que la poesía

me ha traído, ya todo se calma

dejo pasar el río para purificar mi mente,

para evaporarme.

 

 

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El Precio de una Ilusión

las luces se reflejaban en mis hombros

bebíamos vino y reíamos hasta

agotarnos, me gustabas

ofreciste llevarme a casa, todo a

tu lado era increíble, prendiste la música

 

el aire entraba por la ventana, de la

misma manera que la ilusión en mi sangre

de pronto, el camino me pareció desconocido

no es el que me lleva a mi hogar

me sonreíste y colocaste tu mano sobre mi pierna

se deslizaba bajo mi falda,

vamos a dar una vuelta-susurraste

sentí como tu mentira encadenó mi alma

cierro mis piernas con fuerza y te pido que pares

el miedo sale del armario, cómplice de tu

chantaje, el ritmo de mi sangre se acelera

y el tiempo en el reloj se detiene

 

me encarcelas con besos no deseados

con tus dedos ásperos y calientes

invades mi territorio, mi cuerpo

quiebras mi alma, porque regresarme

a mi casa tenía un precio más allá

del dinero, pero no me lo pediste,

no me dijiste que mi integridad iba a

terminar hecha pedazos

como consecuencia de querer regresar

a casa.

 

me tumbo destrozada en mi habitación

tengo cicatrices en el corazón y restos de

tu suciedad en mí, no entiendes que lo que

hiciste no solo fue para satisfacerte, me

robaste un pedazo de esperanza,

de vida.

 

cesa mi llanto de un impulso y escribo

con una necesidad arrebatada,

como si fuera la vida misma

y escribo, para recuperar mi alma

para salvar mi cuerpo, para limpiarlo

escribo, escribo y escribo para sobrevivir

y poder vivir de nuevo.

 

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Te veo morir

Entre agua salada se hunden mis pupilas

tengo en los huesos el sabor de tus caderas

y en la boca el recuerdo de tu caminar

tu cabello fresco le hace el amor a tus

hombros, el cáncer de la tristeza me

debilita las entrañas y los animales

salvajes revolotean en las espinas de mis manos

le pido a la muerte que me escuche

estoy borracha de bailar con tus restos

 

la madre tierra y los cosmos te

necesitan, no saben que existimos

espíritus creados con la misma miel

como tú y yo

 

somos para siempre, me dice tu sombra,

enfermedad visceral, nos vuelve a todos más humanos

pero tarde, y nos acaricia con el miedo,

en los pasillos, los peces aguardan por tu sonrisa

y mis ojos piden leerte el sonido de tu risa

 

el aguacero está a deshora como tu pulso

cureoseo tu espalda y lluevo con fervor

mis sienes se vacían mientras la penumbra

me ciega con sus destellos, amado mío,

crezco en la esperanza de tus días contados

y sino llego a tiempo, si la locura se apodera

de mí, te pido no olvides las playas de

mis besos y las lágrimas de mi felicidad

por favor, deja que las luciérnagas nos unan, que

la vida no nos quite lo que nos falta

por vivir, mi amor.

 

 

 

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El Amor es un Monstruo

no quiero molestar con mi ruido

pero mis dedos se cuelan

en las cuerdas así como se colaban

dentro de tu ser

te perdono y te vuelvo a besar

me rompes y naufrago en el mar

de tus desiertos, tu cuerpo

es música silenciosa que me ciega y

me ata el alma hasta que no puedes salir de allí

vuelo y me arrastro en tu recuerdo

me acaricias el cabello y siento tu

respiración cosquilleando mi

espalda baja; olvidé que ya te había olvidado

el amor es un monstruo que me

sigue y mete su mano debajo de mi falda

y tú

no has entendido la belleza detrás de

la oscuridad

y estoy cansada de tener miedo

justo cuando rechazas mis lágrimas

huelo las mariposas reposando en

mi enfermedad y me vuelvo lluvia

me hago pequeñita, todas mis niñas gritan al unísono

mi nombre

me cobijo en las sábanas del dolor

justo allí, en el bosque del olvido