A mi nuevo amor…

 

Ilustración: Sara Herranz

The 1975 de fondo, hasta ahora mi banda favorita, el frío quemándome los huesos y tú en mi mente. Yo tan acostumbrada al abandono que solo me había sentado a observar como se cerraba y se abría mi puerta,  saltaba de cama en cama y nunca me quedaba, pasaba evitando a toda costa el dolor.

Evitaba escribir, porque escribir me expande el alma y solo no podía exponerme a demostrarme sentimental, a demostrar mi inestabilidad emocional pero peor aún, mi inestabilidad mental porque soy como un sube y baja y no quería arrastrar a nadie conmigo.  Hasta que tú llegaste.

Mi bienvenida fue un adiós, porque antes de ti no sabía quedarme. Había olvidado lo que era que me quisieran pero sobre todo, había olvidado cómo era querer a alguien, amar a alguien de verdad, que se lo mereciera.

Perdón por el dolor, el irme y quedarme y luego irme de nuevo para después instalarme en ti para siempre. Te di todos los motivos para alejarte, es por eso que siempre estaré agradecida contigo por esperarme y por estar.  No te esperaba pero sin duda, qué bueno que estás acá conmigo porque eres lo que me faltaba.

Sentía como un disparo el roce amoroso de las yemas de tus dedos con mi piel, como cuando quieres tanto algo que te asusta, solo cerraba los ojos y sentía como toda fuente de protección que había construido en mí se desmoronaba lentamente ante tu sonrisa.

Te veo en el café esperando por mí, me ves, como sino existe nadie más y me pregunto cómo puede eso suceder, cómo puedes ver así a una desgraciada, cómo me puedes dar tanta paz.

No somos la perfección pero entre nuestras diferencias nos unificamos y hacemos de esto, loco e intenso también algo tierno, incluso entre la perversión de nuestras miradas al anochecer. Eres mi cordura y mi locura, vas conmigo en el sube y baja, no me dejas sola.

Disculpa el desastre, lo arreglaré pero, no te vayas, porque cada que cierro los ojos te siento, te veo, te encuentro, respiro tu olor y siento tu lengua acariciándome. A estas alturas sabrás que no soy perfecta pero por favor, no te vayas, que yo, que nunca había creído en nada, creo en ti.

Tú que me ves, escuchas mi anhelos y te ríes, tu risa, mi parte favorita de ti. Tú, mi parte favorita de mí.  Tú, a mi nuevo amor, gracias eternas por adentrarte en mí, por invitarme a arriesgarme y perder el miedo a querer.

No puedo negar que a veces aún aparece el miedo pero, no te vayas. No después de salvarme, no después de besarme, no después de jugar tus dedos con mi mano. Te prometo que sé amar y sé cuidar, no soy tan pésima en esto como parezco.

Uniré tus pedazos con los míos mientras enredamos nuestras pestañas entre todo el desorden que hay en mí y las ausencias, a ti, a mi nuevo amor, gracias por ilusionarme de nuevo y por ayudarme a entender que siempre que creí que no me iban a querer igual, tú me has querido mejor.

 

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